Pobre Catalina
Mírame a los ojos. A las dos de la tarde la Barcelona gótica es un vivero de gente que va y viene y viene y va. Me deslizo por las callejuelas de la plaza Sant Jaume, en los alrededores de la Catedral, entre las murallas viejas y las nuevas que no se ven ni se tocan pero se muestran más altas y firmes que nunca.
Este es la calle de los magrebíes. Ese es de los pakistaníes. Esto lo controlan los chinos. Y cuatro calles más allá está la zona latina. Por arriba encuentras la comunidad africana. Y si fuéramos hacia arriba topas con la gente del este. La Barcelona de la infancia se pierde y se reencuentra. Muere y nace. La ciudad crece, aumenta, va a más o va a menos. Pero está. Durante dos horas y media caminamos por la Barcino más antigua y más moderna. Una amalgama de colores, de olores de personas hace latir el corazón de la urbe que acepta al viajero. Lo que pasa y lo que se queda.
Al girar un callejón empuja la puerta y entramos. Una mesa de madera y ¿que será? dos vasos de vino, tinto, por favor. El tipo ha pisado las entrañas de la ciudad de siempre. Se conoce los rincones y le gusta. No me veo viviendo en otro lugar que no sea éste-me dice-. Y me lo creo.
Hacemos un trago y dos y tres y un vaso y dos y tres y me dice que él habla con el presidente. Y lo sé. Que come con este y aquel de la junta. Y también lo sé. Me habla de esto y de aquello y de repente toca la tecla y le pido más.
Demasiado ha durado. Pobre Catalina. Es buena chica pero justa, muy justita, y lo del Barça la ha superado. Ahora, la culpa no es suya, sino del presidente, que es quien la colocó donde está. La niña ha perdido la confianza de los de arriba y lo que es peor: de todos los de abajo. No fue honesta con el asunto Mediapro con los suyos y tiene a los trabajadores del departamento en contra. ¿Soluciones? No saben que hacer ... A la chica le han hecho la cama los de dentro: el asesor y el amigo. Y el de fuera: el que espera para entrar. Porque cuando este meta la cabeza Catalina quedará para figurar y poner la mano y poco más. Yo que he estado con Núñez las he pasado de todos colores y nunca, nunca, nunca había visto hacer nada peor. Y comunicación es sólo la punta del iceberg. ¿Entre tú y yo? El Barça les viene grande. El club es ‘Can pixa’. Manda uno que no es quien debe mandar y el resto hace 'carrera'. Mírame a los ojos: ¿Verdad que me entiendes?
Y lo miro. Y lo entiendo.
Todo dicho y que ustedes lo pasen bien.
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4 comentarios
hace más de un mes
Esta sera la que salia en la foto de junta con una minifalda... Desde luego a la chica se la veia cortita, cortita...
hace más de un mes
Calatayud eres el hazme reír de la profesión, tus amigos del El Periódico te deseamos una Feliz Navidad











