Los tres fusiles del madridismo apuntan a Mou
El 'Mou Team' se está deshaciendo como azúcar dentro de un cortado. Las hostilidades se han desatado en el Bernabéu y ha abierto la veda para golpear de forma inmisericordia al muñeco Mourinho. Muchos, incluso los que hasta hace poco le defendían fuertemente -aparcando la razón, el sentido común y cualquier tipo de ética y moral- ahora están vapuleando a 'Mou' hasta niveles impensables por los planteamientos tácticos del sátrapa portugués y por sus pésimos modales en el banquillo y en la sala de prensa. Los palos que está recibiendo el 'Special Five' proceden de una parte del madridismo que hasta hace bien poco le adulaban como un santo intocable al que rendir culto son. Sí, los mismos que, abducidos y ataviados con una bufanda blanca que les tapaba los ojos, compraban cegados-sin querer escuchar la invitación de muchos a recapacitar-la teoría inculcada por 'Mou' que decía que todo era culpa del Barça, del calendario, los árbitros, de la UEFA, de Unicef y de la suerte. Ahora, han despertado y, pobrecitos, se han encontrado con el incendio.
Siempre he defendido que 'Mou' es listo pero en ningún caso inteligente. Lo demuestra el hecho de haberse enfrentado a los tres sectores del madridismo considerados intocables: los jugadores, la prensa y la afición.
Los jugadores no creen en Mou
La situación en el vestuario del Madrid es irrespirable. El distanciamiento entre Mourinho y sus jugadores se amplió después del 1-3 contra el Barça, para convertirse en una guerra que ya no tiene vuelta atrás cuando se acabó con un nuevo baño del Barça en el clásico de la pasada semana. El pacto de Santander, como era de esperar, fue un parche, ya que sólo con torcerse un poco las cosas ha salido a la superficie la antipatía que mutuamente se tienen 'Mou' y una gran mayoría de sus futbolistas. Las quejas de los jugadores por los planteamientos tácticos de su entrenador son constantes. Algunos, cuando supieron la alineación contra el Barça -con Altintop y Carvalho, y con Pepe como mediocentro- alucinaron, otros directamente se metieron con él. Y las filtraciones contra el sátrapa por la forma como les castiga y ataca públicamente-a excepción del intocable clan portugués-están a la orden del día en un vestuario que rechaza enérgicamente la versión más perversa de 'Mou' que ha aparecido en los últimos días. La amenaza de hacer públicos los nombres de los jugadores que llegaron fuera de forma de las vacaciones de Navidad rompió definitivamente la relación entre el técnico y sus jugadores, los mismos que le han perdido todo el respeto profesional. Unos futbolistas que se sienten despreciados por 'Mou' ya que creen que el sátrapa portugués infravalora su talento y les obliga a jugar contra el Barça como un equipo pequeño y utilizar la violencia para frenar a los jugadores del Mulá Guardiola. La 'bomba' destapada ayer por Marca, donde se explicaba con todo tipo de detalle como Sergio Ramos y Casillas plantaban cara a Mourinho, invita a pensar que' The special one' puede acabar saliendo en globo de Madrid.
La prensa, el peor enemigo
Con los periodistas ha iniciado una guerra que aumenta en cada rueda de prensa con constantes desafíos y faltas de respeto que ya está teniendo para él consecuencias funestas. La prensa de Madrid, tan poderosa como camaleónica, es extremadamente aduladora cuando le interesa, pero cuando pone la cruz, es terriblemente despiadada. Muchos presidentes, entrenadores y futbolistas han sido liquidados por la presión de los medios de Madrid. Si hacemos caso a la campaña puesta en marcha en los últimos días enfocada a la caza y captura de 'Mou', todo apunta a que el sátrapa portugués será el siguiente en caer de la lista.
La afición ya no perdonará nunca
Da la sensación de que 'Mou' quiere forzar su marcha. Solo así se explicaría que le haya tirado un pulso a la afición del Madrid -la propietaria del club, la que le paga los diez millones de euros que cobra por temporada- con la frase suicida de "entiendo a la afición pero no me lo escucho ". La parroquia blanca es muy rencorosa y nunca le perdonará esta falta de respeto.
Los tres fusiles madridistas están cargados y apuntan a Mourinho. Y cuando estos fusiles disparan, siempre hacen blanco, nunca mejor dicho. El culé sigue disfrutando del incendio de imposible extinción que el 'Special Five' ha montado en el Bernabéu. Este es para mí el gran éxito de 'Pep Team', con un valor equivalente a cualquiera de los trece títulos que ha llevado en el zurrón: conseguir que los culés veamos la desesperación, el desquicio y impotencia de 'Mou' y el madridismo porque no son capaces de ganarle al Barça.
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