Caras y caretas

Ayatollah - Lunes, 12 de diciembre de 2011

De tanto decirlo y repetirlo desde Madrid (que esta vez sí, se entiende) algunos caímos en la trampa, presos de un código genético culé de talante pesimista y sufridor que San Juan y los suyos, definitivamente, han hecho mutar. La trampa era sufrir, pensar que alguna vez tenían que ganar ellos y que, puestos a pensar, quizá el golpe era este. Pero nada de nada. Este Barça que comanda Guardiola no cae nunca en la trampa y más allá de apalear moral, física y conceptualmente al Madrid, ha conseguido llegar al alma culé y rediseñarla: aquí quien manda es el Barça y el resto a sufrir .

Impagables las caras, caretas y caraduras que dejó para la posteridad el clásico del pasado sábado en el Bernabéu. Rosell hizo caso a Ingla y se quitó la careta, aceptando comer con la directiva que ha jugado tan sucio con el Barça y ofreciendo una rueda de prensa conjunta apelando a unas relaciones institucionales cordiales. Habrá que aclarar qué relaciones son las que se están cuidando tan bien. Del baño no diremos nada, más allá de constatar que si el equipo ya ha dado el puñetazo en el terreno de juego, las palabras generosas y la humildad visten mejor la victoria. El presidente del Barça debería ser valiente y contundente en la derrota y en el insulto. En la victoria quizá no haría tanta falta. Impagables como la cara de impotencia de Marcelo, de desesperación de Casillas, el gran portero que ha convertido en el que más goles ha encajado en partidos entre el Barça y el Madrid (49 goles), y mirada amargada de Mourinho, el hombre capaz de todo menos de una cosa: ganar al Barça. Desde 2008, cuando Guardiola cogió el timón del Barça, los azulgrana han estado imbatidos. Han dominado desde la estética y también desde la ética y es por eso que la mayoría de los niños y las niñas querrán vestir de azulgrana y no de un blanco que se ensucia mucho (malas formas y jugadores egoístas).


No hay precio tampoco por la cara de una pareja que presidía ayer el palco del Bernabéu y que vestía sus mejor galas para presentar una humillación. Y sí que la presenciaron, sí, pero fue la de ellos. Florentino y Aznar, como en sus mejores momentos, compartieron confidencias en el palco, la conversación seguramente giró en torno a nuevas permutas ahora que los azules vuelven a disfrutar del poder absoluto o recordando viejos tiempos de dominio blanco, muchos lejanos ya, que según ellos, sólo ellos, ahora tenían que volver. Hablaron seguramente de un cambio de ciclo. Un cambio de ciclo que no duró ni 22 segundos. Esta es la única alegría que les concedió el Barça: el gol más tempranero de un derbi. Una nota en el libro de las anécdotas de esta historia escrita por el Barça que sube nuevos capítulos y seguramente con nuevos protagonistas.

¿Aguantarán un año más Mourinho y Florentino?

¡¡Salud y paz mental!

   no hay comentarios

anónimo

400 caracteres restantes | cancelar

Ayatollah

Ayatollah

top del día

artículo más leído

artículo más comentado

artículo más recomendado

Gol en facebook

Gol en twitter