Perspectivas

Ayatollah - Lunes, 13 de febrero de 2012

Hola queridos,

No diremos buenos días esta semana que iniciamos porque no parece propicia a grandes celebraciones. Así lo reconoció el sábado el entrenador del Barça y guía espiritual de Cataluña, Pep Guardiola, al sentenciar con una gélida declaración: "No tenemos grandes perspectivas". Pocas horas antes, después de celebrar su aniversario, incumpliendo las normas de su equipo (pueden hacer muchas cosas, pero no conducir karts), Gerard Piqué había asegurado que la Liga se le haría muy larga al Madrid. Si por Mourinho fuera, congelaría la clasificación y haría cualquier trato con el diablo (si no lo ha hecho ya) para vivir en una eternidad donde su equipo mirara desde la distancia al Barcelona. Igual que ahora. 'Sin perspectivas', decía el pasado sábado Guardiola después de una derrota sonada y una semana que, efectivamente, nos dejaba a todos la sensación de que las perspectivas de futuro no son, precisamente, muy tentadoras.

Que le pregunten si no de perspectivas a Alberto Contador, el ciclista con cara de bueno que a todos nos gustaría creer si no fuera porque nos ha contado la historia de un entrecot contaminado que, mira tú por donde, no va a fue a parar al plato del mecánico del equipo, sino al del campeón del Tour, o que le pidan también que se ha hecho de sus perspectivas a Baltasar Garzón, culé de pro a quien le han quitado la toga y se ha convertido, por aquellas cosas de la vida en clave PP, en el único implicado en la trama Gürtel sentenciado como juez instructor porque en vez de robar o estafar escuchaba donde no tocaba. Tampoco son muy optimistas las perspectivas que se dibujan en el futuro de la familia Sánchez Vicario, que han cambiado las raquetas por los puñales y han decidido lavar la ropa sucia en la plaza mayor, convocando ruedas de prensa y filtrando a los periodistas todos los detalles que hagan falta para exponer secretos de una familia que, como siempre pasa, explotan por un único motivo: el dinero. Gente pobre o pobre gente, el orden de los factores no altera el producto.

Bien mirado, el futuro del Barça en la Liga quizá no resulta tan dramático si tenemos en cuenta que sus perspectivas no son tan dramáticas o irrevocables como las de Contador, Garzón o los Vicario, donde no se intuye que haya ningún giro posible. La Liga se le hará larga, muy larga al Barça si decide no competir, pero es importante tener en cuenta que no hay un TAS que le impida competir, ni un Tribunal Constitucional que les saque la pelota, y parece que el papa (Rosell) y mamá (Guardiola) van haciendo, aunque algunas malas lenguas ven poca sintonía entre ellos y este fin de semana han preguntado, vía Twitter, donde estaba el presidente mientras su equipo las pasaba canutas en uno de los partidos más importantes de la temporada. ¿Esquiando, quizás?

Sea como sea, hace frío y más que lo hará. Porque cuando la pelotita no entra la gente se pone nerviosa, el entorno comienza a hervir, pide más explicaciones y en Can Barça hace tiempo que decidieron no dar: hablar con los jugadores es más difícil que citar a un ministro del gobierno; el entrenador no da entrevistas por decreto, sólo ofrece ruedas de prensa y el presidente o no habla o lo hace cuando no toca o se marcha a esquiar cuando el equipo se la juega.

Suerte que esta es semana de Champions y la fanfarria de la UEFA nos viene muy bien. Nuevas perspectivas que nos conduzcan a Alemania.

¡Salud y paz mental!

   no hay comentarios

anónimo

400 caracteres restantes | cancelar

Ayatollah

Ayatollah

top del día

artículo más leído

artículo más comentado

artículo más recomendado

Gol en facebook

Gol en twitter