La directiva habla de los árbitros para ocultar sus errores
“Hay que esperar al final del año porque hay días que se equivocan a tu favor y otros en tu contra. Con lo que llevamos hasta ahora la cosa no pinta bien para el Barcelona, pero hay esperar al final porque estas cosas normalmente se equilibran”. Con estas declaraciones Sandro Rosell ha provocado que tanto en la prensa deportiva catalana como la madridista se centre en hablar de la relación del Barça con los árbitros. Nadie entiende todavía a qué vino el mensaje de un Rosell capaz de quedar en evidencia cada vez que habla públicamente . Y es que el presidente azulgrana, junto al resto de la directiva, fue incapaz de denunciar a Pepe y al Madrid para no molestar a su gran ‘amigo’ Florentino. Sin embargo, cuando nadie se lo esperaba, Rosell endureció sin sentido su discurso al hacerlo mal y tarde. Eso de quejarse de los árbitros pero decir que se tiene que esperar a final de temporada es algo que nadie entiende.
Según ha podido saber GOL gracias a fuentes del club, el cambio en el discurso de Rosell se debe a una estrategia del departamento de Comunicación para así evitar que se hablen de otros temas. Durante el año y medio que lleva al frente del club, la gestión de la directiva ha estado marcada por innumerables errores. El cierre de las secciones profesionales del club, la externalización de Barça TV, la desaparición de 2700 entradas para el partido de Milán o los viajes de la directiva a China o a Japón con ‘todo incluido’ pese a la crítica situación económica del club son solo la punta del iceberg. A Rosell poco le ha importado ganarse un buen número de enemigos tanto dentro como fuera del club mientras la pelota entraba. Pero ahora, cuando los resultados no son los de antes, la situación ha cambiado completamente.
Rosell sabe que cualquier escándalo extradeportivo no le pasará factura de cara a la opinión pública, pero que la figura de Guardiola y de la de ciertos jugadores es sagrada. Tal y como GOL ya explicó, los pesos pesados del vestuario se encuentran cada vez más enfrentados a la directiva al no entender su modo de actuar, especialmente en el caso Pepe. Los jugadores saben que con Laporta el club no se hubiera bajado continuamente los pantalones y Rosell sabe los reproches que el vestuario lanzan sobre él. La relación entre Pep y Sandro también dista mucho de ser ejemplar y su enfrentamiento viene ya de lejos, tal y como desde esta web hemos venido informando con asiduidad.
Es por todo ello que desde el departamento de Comunicación se ha querido endurecer el discurso de la directiva, algo que se ha evidenciando tanto con las declaraciones de Rosell como con las de Jordi Moix. Las críticas hacia la junta no hacen más que aumentar pero, como mínimo, mientras se hable de los árbitros se distraerá a la prensa del mayor problema que vive el club: el conflicto entre el vestuario y la directiva.
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