Pelotazo inesperado en los terrenos de Viladecans
A principios de temporada, Sandro Rosell trató el tema de los terrenos de Viladecans en la asamblea de compromisarios con el único objetivo de criticar la gestión de Joan Laporta. Pocos meses después, y casi por casualidad, el propio Sandro se puede ver beneficiado de estas 40 hectáreas que tiene el Barça en esa zona de la costa meditarránea. Viladecans es uno de los emplazamientos posibles para el macrocasino Eurovegas.
Todo comenzó en 2008, cuando el Barça de Laporta decidió comprar unos terrenos en Viladecans a cambio de 18 millones de euros con el objetivo de hacer un complejo deportivo para las secciones y para los socios, así como un centro de convenciones y hoteles. Un año después, en 2009, el magnate norteamericano Sheldon Adelson, se puso en contacto con el FC Barcelona, después de que la expedición blaugrana hubiera coincidido en su casino en Asia en una de las pretemporadas del equipo de Rijkaard.
Así pues, la Generalitat puso en contacto a Adelson con Laporta y ambos fueron a visitar las hectáreas blaugrana en Viladecans. El empresario quedó asombrado y encantado con la zona y estuvo negociando la construcción de un macrocasino vinculado a ese complejo que pretendía hacer Laporta. Con los cambios en la presidente del Barça y en la Generalitat, la operación se rompió. Pero ahora ha vuelto a flote después de que la Generaltitat le haya ofrecido los terrenos de Viladecans a Adelson para construir el Eurovegas. Tiene a favor que da al mar y, en contra, que sería necesaria una recalificación del suelo -ahora la gran mayoría de las hectáreas son zona verde- y que la proximidad con el Aeropuerto de El Prat impide realizar construcciones de más de tres plantas -bajo y dos pisos-.
Con todo, el Barça de Rosell se puede beneficiar de una de las gestiones que tanto criticó de Laporta. Sin ir más lejos, en la última asamblea de compromisarios denunció que nadie les ofrecía más de 3 millones de euros por esas hectáreas -costaron 18 millones de euros- y bromeó con una anécdota de un socio del club. Ese socio dispone de campos de cultivo en la zona y le propuso a Rosell plantar alcachofas en esos terrenos y repartir una a cada uno de los socios del Barcelona.
Ahora, Rosell deberá tragarse su orgullo si al final la propuesta tira hacia delante, porque el Barça se beneficiará bastante más de 3 millones de euros e incluso superaría los 18 millones que costaron en su momento. Sin ir más lejos, la Junta actual promovió una acción de responsabilidad contra la directiva saliente por las supuestas pérdidas de Viladecans -a priori, se perdían 15 millones con la venta de los terrenos-, pero ahora este supuesto déficit dejaría de existir aunque se vendieran las hectáreas. Solo habría beneficio para el club y las relaciones entre Rosell y Laporta podrían apaciguarse un poco.
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